“Al fin y al cabo, el cuerpo de una mujer se puede contemplar eternamente y las horas se consumen mejor así y de manera más efectiva que de ninguna otra. No hay mujer en este mundo que no sea dueña de sus propios detalles y en esa tarea se emboba uno con frecuencia desestimando la importancia de otras muchas cosas. Esos dígitos robados del cálculo total permanecen para siempre y recordándolos se puede pasar una vida entera,”
Tiempo al tiempo · ELPAÍS.com Ray Loriga
Y el timepo que no se tiene. De esos que quisieran no ser una pérdida de tiempo.